domingo, 1 de junio de 2008

Pequeñas bailarinas

Todo acaba. Y por eso mismo yo voy cogiéndome las vacaciones poco a poco. Ahora ya dispongo de las tardes de los viernes, porque ayer di mi última clase de ballet a mis niñas. Me han dado quebraderos de cabeza, y algunos cabreos y frustraciones, pero cuando ayer las estaba viendo bailar... me empezó a entrar la morriña, y fui incapaz de dejar de sonreír. No hay nada mejor que ver los resultados de un trabajo bien hecho.



Al ser fin de curso, hicimos un pequeño festival para que los familiares y amigos viesen lo que hemos ido haciendo durante el año. Y tuvieron un buen surtido: ballet, batuka, danza del vientre... Y es que, cosa que no esperaba, ayer salió todo genial. Estuvieron muy atentas, muy guapas, y muy bien organizadas. Hasta la más pequeñaja, que sólo tiene 4 añitos, estuvo estupenda. Cuando terminaron todos los bailes, tocaba la merendola, y charlas con los padres. No quiero ni imaginar la carucha que tendría mientras me comentaban cómo se notaba lo que las chiquillas han mejorado en un año.


El curso que viene no podré seguir dándoles la clase, porque yo voy a estudiar en horario nocturno, así que por lo menos, me quedo con un buen recuerdo del pequeño grupito que fueron mis primeras alumnas.


Y ahora, a descansar. Las niñas, pero sobre todo yo.

2 comentarios:

Canichu, el espía del bar dijo...

horario nocturno de ti dando clases o recibiendo clases?

Bayadère dijo...

Recibiendo. Bueno, eso contando con que no haya contratiempos. Mañana voy a hacer la prematrícula para empezar el curso que viene a estudiar diseño gráfico. Lo que pasa es que aquí, sólo se da en un instituto en horario nocturno. Pero bueno, la verdad es que, aunque cuento con ello, todavía no se han asignado las plazas. Ya contaré todo con más detalle si lo consigo. Aiss, qué nervios...